viernes, 20 de noviembre de 2009

"Servicios" Públicos de Empleo

Sé que no soy nada original, pero actualmente estoy afectado por un E.R.E. de suspensión temporal de contrato. Vamos, que estoy en el limbo: ni en el paro (tengo contrato) ni trabajando (el contrato está temporalmente suspendido).

Podría hablar largo y tendido sobre cómo algunos empresarios utilizan esta figura como venganza personal, y cómo los representantes de los trabajadores se inhiben. Pero quizás sobre eso ya reflexionaré en otra ocasión.

En estos momentos quisiera centrarme en la "efectividad" y "buen hacer" de los "servicios" ´públicos de empleo, tanto el estatal como los autonómicos.

Lo primero es ir bien pronto a tu oficina de empleo, que tienen un amplio horario de servicio: 8:00-13:15. Depende a qué hora te acerques, harás cola para nada porque cerrarán el chiringuito antes de que te toque a ti.

Te dan un numerito a te pones a mirar las pantallas en las que se indican los turnos. Después de hora hora de reloj, ya con dolor de cuello de estar fijándote cómo corren los números, te toca a ti. Vas la mesa que te indican y tras 2 minutos (de reloj) de gestión, te dicen que ya estás dado de alta como demandante de empleo. Que ahora vuelvas al montón de los borreguitos hasta que vuelva a aparecer tu número, porque ahora tienes que gestionar la demanda de la prestación de desempleo.

¿Comorrr?

Sí, sí... una hora esperando para hacer un trámite de 2 minutos, y cuando ya estás feliz porque crees que te vas a ir, te dicen que sólo has hecho la mitad de las gestiones. Que tienes que volver a esperar para hacer la segunda parte.

Y la segunda parte es otra espera de una hora, para de nuevo hacer una gestión de 2 minutos.

Total: menos de 5 minutos de gestión, 2 horas de espera en dos tandas de una hora (de reloj).

Te dicen que en dos semanas recibirás una carta indicándote si la solicitud de prestación ha sido aceptada y qué importe te corresponde. OK. Esperaré la carta con ilusión.

Como tengo certificado digital puedo hacer seguimiento desde la propia web, www:redtrabaja.es. Pasan las dos semanas y no sólo no recibo ninguna carta sino que al consultar desde la web me aparece que ¡no hay ninguna solicitud en curso!

Llamo al teléfono de "servicio" al ciudadano: 901 11 99 99. La voz enlatada me acaba diciendo que están muy liados y que llame más tarde. Nada de "espere", no... que llame más tarde. En una misma mañana llamo una decena de vez. Agua.

Al día siguiente vuelvo a llamar. A la tercera vez me cogen el teléfono. Les comento la situación y la respuesta es que no saben nada. Que vaya a mi oficina de trabajo. Qué bien. Ésa es la información que me dan después de más de una docena de llamadas.

Cargado de paciencia vuelvo a la oficina de empleo. Hago la pertinente hora de cola. Al funcionario que me atiendo le comento la situación y me responde que la documentación la enviaron dos días después de haber hecho las gestiones. Que al tratarse de un E.R.E. de suspensión la cosa va más lenta y que en estos casos además la solicitud no queda registrada hasta que se aprueba la prestación.

Pues nada, a esperar a que a los señores les parezca bien darme lo que es mío.

Cuando ya pasó un mes desde la fecha en que tramité el alta como demandante y realicé la solicitud de la prestación por desempleo, me dirijo por escrito al servicio autonómico, a ver si éstos me resuelven algo. Al día siguiente recibo una llamada referida a este escrito y me indican que debiera preguntar a mi oficina de empleo a qué organismo exactamente enviaron mi documentación, y a partir de ahí poder tirar del hilo, porque ellos tienen la misma información que yo. Eso sí, el que debe tirar del hilo soy yo.

Estamos listos.

Intento llamar a mi oficina de empleo a ver si hay suerte y me pueden dar la respuesta por teléfono. Llamo dos días diferentes, a diferentes horas, a los dos teléfonos que aparecen en la web correspondiente. Nadie contesta, a pesar de insistir e insistir. Estarán en su desayuno, que dura las 5 horas y cuarto que se supone que están de servicio.

Visto esto,  hago indagaciones por mi cuenta y pienso que lo normal es que enviaran la documentación a la dirección provincial. Llamo, y la voz enlatada me dice que marque la extensión con quien quiero hablar. Obviamente no sé ninguna, así que espero. Al cabo de un rato recibo otro mensajito automático: "la operadora no está disponible. Llame más tarde. Adiós".

¡Toma ya! Viva el servicio público. Llevan más de 5 semanas mareando mi solicitud de desempleo, que aún no consta, y no hay manera de contactar con nadie que te pueda decir cómo está la cosa.

¿Y ahora qué? ¿Seguir intentando ponerme en contacto con unos u otros? ¿Ir a perder la mañana a la oficina de empleo a ver si, después de una hora de cola, alguien me puede decir dónde está exactamente mi solicitud? ¿Esperar a ver si cobro algún día?

Y lo peor es que aún existe la posibilidad de que tenga problemas por la ineptitud de esta gentuza, y acabe por no cobrar nada. Mientras tanto, ellos sí que no tendrán que hacer nunca uso de los "servicios" que prestan. Quizás si existiera esa posibilidad tratarían a la gente con más respeto.

En conclusión: una vergüenza.

Yo pensaba que estaba en el limbo por no estar realmente ni parado ni trabajando, sino todo lo contrario. Pero éstos me superan. Éstos ni trabajan ni estarán nunca en paro, y son quienes hipotéticamente deben atender a los desempleados. Qué paradojas...

sábado, 24 de octubre de 2009

Guarderías

Tengo un hijo de dos años y medio al que llevamos a una guardería.

Hace un par de semanas (el martes y 13...) sufrió accidente mientras estaba bajo el supuesto cuidado del personal de la guardería. Se partió un diente en varios trozos, de tal manera que la dentista no tuvo otro remedio que extraérselo, no sin sufrimiento suyo y nuestro. Además, habrá que hacerle una ortodoncia para evitar que el hueco dejado haga que el resto de los dientes se muevan y tengamos una boca destrozada cuando los dientes definitivos empiecen a salir.

Mi postura inicial era poner directamente una denuncia, pero al final decidimos ir por las buenas. Así que primero preguntamos si la guardería tenía seguro, ya fuera de accidente o de responsabilidad civil, para atender este tipo de casos. La respuesta de la directora fue, en tono desdeñoso, que no tenían seguro y que además esto era un accidente sin importancia.

Sí, sí... para la "buena" señora el hecho de que un niño de 2 años y medio pase por una extracción dental (a ver cómo le explicas que le tienen que pinchar en la boca y sacarle un diente) y estar entre 3 y cuatro años con problemas de pronunciación, con una ortodoncia y rezando para que nada se mueva y no acabe con una boca deformada con dientes apiñados, es un accidente sin importancia. Eso sin tener en cuenta el dispendio de dinero que supone.

Para empezar me parece demencial que una guardería, municipal para más señas, no tenga un seguro. Eso me da bastante inseguridad sobre el sitio al que llevo a mi hijo. Ya no nos quedamos tranquilos.

Pero lo peor es el desprecio de una directora de guardería hacia los niños que están bajo su custodia.

¿Es correcto que un personaje así tenga este trabajo?

Ante esta situación, vamos a interponer una reclamación patrimonial ante al ayuntamiento para que, por lo menos, nos abonen los gastos que nos ha producido y producirá el accidente (que aún nadie nos ha sabido explicar claramente) que mi hijo sufrió cuando se suponía que lo estaban cuidando. Hablamos con el patronato municipal de enseñanza del ayuntamiento, y se pusieron en contacto con la susodicha directora porque nos tiene que hacer un informe sobre lo que pasó.

Hace una semana de esto y aún estamos esperando el informe. Lo que sí tenemos son malas caras, no sólo de ella sino de parte del personal.

¡Ahora resultará que están ofendidas! ¡Vaya! Se supone que los que teníamos que estar cabreadísimos éramos los padres, que además en ningún momento hemos dejado de actuar educadamente, no sólo por lo que ha pasado con nuestro hijo sino además por la deplorable actitud de desprecio de la señora que cobra por dirigir la guardería.

Veremos cómo acaba la cosa. Porque si el ayuntamiento no acepta la reclamación no tendremos otra opción que denunciar. Y si tenemos la menor sospecha de que el comportamiento con nuestro hijo en la guardería no sea el adecuado, ya sea por activa o por pasiva, entonces tendremos que poner la denuncia correspondiente.

De momento no daré más datos. Pero en función del desenlace diré el nombre de la ciudad y la guardería.

viernes, 9 de octubre de 2009

Enhorabuena Ciudadanos de España

¡Enhorabuena conciudadanos!


"¿Con la que nos está cayendo y este tío nos da la enhorabuena? O está loco o está pagado por el gobierno...".

¿Que no os dais cuenta? ¡Ahora somos todos ricos y poderosos en este país! ¡Menuda vidorra nos vamos a dar a partir de ahora! Yo ya estoy pidiendo presupuestos de yates...

¿Cómo que no? Hace un mes desde el gobierno no nos paraban de repetir que estaban preparando una subida de impuestos que repercutiría sobre los más ricos y poderosos y va a consistir en subidas del IVA, del IRPF (efecto de la elimimación de los reducción de 400 € anuales) y de la tributación del ahorro. Y eso nos afecta a todos, porque todos consumimos (aunque sea lo mínimo imprescindible), muchos tienen nómina de la que desaparecerán 400 € anuales y algunos afortunados tienen ahorros y además consiguen rendimientos.

Así que señores (y señoras) hemos entrado todos los ciudadanos de este país en el selecto club de los ricos y poderosos que pagan impuestos. Da igual si se está sin trabajo, trabajando sin contrato o haciéndolo por un sueldo mísero o bien se es un autónomo que va tirando (o no). Aun en estas circunstancias se sigue siendo un tipo (o tipa) con suerte, un privilegiado (o privilegiada), un VIP podrido de dinero y poder.

De todas maneras hay gente que no llega a este estatus, porque sus principales adquisiciones las hacen a través de empresas patrimoniales o similares, con lo que el IVA soportado se puede anular con el repercutido, no tiene nómina (sólo empresas, patrimonio, acciones...) y sus ahorrillos los tienen en SICAVs (Sociedades de Inversión de Capital Variable) y en estos casos los impuestos sobre los rendimientos se mantienen al 1%. Bah, pringaos...

Uy, espera, espera... que ahora dicen que la clase media es la base de la recaudación fiscal... ¿pero no nos decían que iban a ser los ricos y poderosos los que iban a sostener el tema?

Jo, qué frustre... yo que ya pensaba que me habían ascencido a clase alta y ahora vuelvo a ser de clase media, incluso media-baja. Tendré que tirar los catálogos de los yates.

jueves, 8 de octubre de 2009

Catarsis

El propósito de este blog es realizar una especie de catarsis, de purga, exteriorizando reflexiones y quejas (siempre hay cosas que merecen una reclamación) que no quisiera que se me enquistaran dentro. De ahí lo de "la basura hay que sacarla fuera".

Vamos, ser una especie de diario de un cascarrabias.

Y si lo expuesto sirve además para los improbables lectores, pues miel sobre hojuelas.