Sé que no soy nada original, pero actualmente estoy afectado por un E.R.E. de suspensión temporal de contrato. Vamos, que estoy en el limbo: ni en el paro (tengo contrato) ni trabajando (el contrato está temporalmente suspendido).
Podría hablar largo y tendido sobre cómo algunos empresarios utilizan esta figura como venganza personal, y cómo los representantes de los trabajadores se inhiben. Pero quizás sobre eso ya reflexionaré en otra ocasión.
En estos momentos quisiera centrarme en la "efectividad" y "buen hacer" de los "servicios" ´públicos de empleo, tanto el estatal como los autonómicos.
Lo primero es ir bien pronto a tu oficina de empleo, que tienen un amplio horario de servicio: 8:00-13:15. Depende a qué hora te acerques, harás cola para nada porque cerrarán el chiringuito antes de que te toque a ti.
Te dan un numerito a te pones a mirar las pantallas en las que se indican los turnos. Después de hora hora de reloj, ya con dolor de cuello de estar fijándote cómo corren los números, te toca a ti. Vas la mesa que te indican y tras 2 minutos (de reloj) de gestión, te dicen que ya estás dado de alta como demandante de empleo. Que ahora vuelvas al montón de los borreguitos hasta que vuelva a aparecer tu número, porque ahora tienes que gestionar la demanda de la prestación de desempleo.
¿Comorrr?
Sí, sí... una hora esperando para hacer un trámite de 2 minutos, y cuando ya estás feliz porque crees que te vas a ir, te dicen que sólo has hecho la mitad de las gestiones. Que tienes que volver a esperar para hacer la segunda parte.
Y la segunda parte es otra espera de una hora, para de nuevo hacer una gestión de 2 minutos.
Total: menos de 5 minutos de gestión, 2 horas de espera en dos tandas de una hora (de reloj).
Te dicen que en dos semanas recibirás una carta indicándote si la solicitud de prestación ha sido aceptada y qué importe te corresponde. OK. Esperaré la carta con ilusión.
Como tengo certificado digital puedo hacer seguimiento desde la propia web, www:redtrabaja.es. Pasan las dos semanas y no sólo no recibo ninguna carta sino que al consultar desde la web me aparece que ¡no hay ninguna solicitud en curso!
Llamo al teléfono de "servicio" al ciudadano: 901 11 99 99. La voz enlatada me acaba diciendo que están muy liados y que llame más tarde. Nada de "espere", no... que llame más tarde. En una misma mañana llamo una decena de vez. Agua.
Al día siguiente vuelvo a llamar. A la tercera vez me cogen el teléfono. Les comento la situación y la respuesta es que no saben nada. Que vaya a mi oficina de trabajo. Qué bien. Ésa es la información que me dan después de más de una docena de llamadas.
Cargado de paciencia vuelvo a la oficina de empleo. Hago la pertinente hora de cola. Al funcionario que me atiendo le comento la situación y me responde que la documentación la enviaron dos días después de haber hecho las gestiones. Que al tratarse de un E.R.E. de suspensión la cosa va más lenta y que en estos casos además la solicitud no queda registrada hasta que se aprueba la prestación.
Pues nada, a esperar a que a los señores les parezca bien darme lo que es mío.
Cuando ya pasó un mes desde la fecha en que tramité el alta como demandante y realicé la solicitud de la prestación por desempleo, me dirijo por escrito al servicio autonómico, a ver si éstos me resuelven algo. Al día siguiente recibo una llamada referida a este escrito y me indican que debiera preguntar a mi oficina de empleo a qué organismo exactamente enviaron mi documentación, y a partir de ahí poder tirar del hilo, porque ellos tienen la misma información que yo. Eso sí, el que debe tirar del hilo soy yo.
Estamos listos.
Intento llamar a mi oficina de empleo a ver si hay suerte y me pueden dar la respuesta por teléfono. Llamo dos días diferentes, a diferentes horas, a los dos teléfonos que aparecen en la web correspondiente. Nadie contesta, a pesar de insistir e insistir. Estarán en su desayuno, que dura las 5 horas y cuarto que se supone que están de servicio.
Visto esto, hago indagaciones por mi cuenta y pienso que lo normal es que enviaran la documentación a la dirección provincial. Llamo, y la voz enlatada me dice que marque la extensión con quien quiero hablar. Obviamente no sé ninguna, así que espero. Al cabo de un rato recibo otro mensajito automático: "la operadora no está disponible. Llame más tarde. Adiós".
¡Toma ya! Viva el servicio público. Llevan más de 5 semanas mareando mi solicitud de desempleo, que aún no consta, y no hay manera de contactar con nadie que te pueda decir cómo está la cosa.
¿Y ahora qué? ¿Seguir intentando ponerme en contacto con unos u otros? ¿Ir a perder la mañana a la oficina de empleo a ver si, después de una hora de cola, alguien me puede decir dónde está exactamente mi solicitud? ¿Esperar a ver si cobro algún día?
Y lo peor es que aún existe la posibilidad de que tenga problemas por la ineptitud de esta gentuza, y acabe por no cobrar nada. Mientras tanto, ellos sí que no tendrán que hacer nunca uso de los "servicios" que prestan. Quizás si existiera esa posibilidad tratarían a la gente con más respeto.
En conclusión: una vergüenza.
Yo pensaba que estaba en el limbo por no estar realmente ni parado ni trabajando, sino todo lo contrario. Pero éstos me superan. Éstos ni trabajan ni estarán nunca en paro, y son quienes hipotéticamente deben atender a los desempleados. Qué paradojas...
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